Facon Chico - Oximoron Falico

Un blog sobre cuchillos y traumas adyacentes

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SOBRE VENTAS

LEA BIENPor el momento en este espacio no se realizan ventas ni estamos en contacto con artesanos, no obstante seria un gusto poder anunciar artesanos cuchilleros, orfebres, etc, que deseen promocionar sus trabajos. Apuntando a precios accesibles y justos para comprador y vendedor.

lunes, 6 de abril de 2015

Par de espuelas gallonadas

Hermoso y antiguo par de espuelas gallonadas de 800gr de plata. Cadenas y ganchos gallonados, estilo j.Fernandez.

Cuchillo macho de cintura

Hermoso y antiguo cuchillo macho de cintura enterizo de plata. Largo total de 36cm  y 22cm la hoza; Cincelado "La movediza" (cursiva), plateria muy antigua.









Verijero punzón de autor

Hermoso y antiguo verijero punzón de autor (Domingo Pedro Larrauy), siglo XIX.
Hoja "La movediza" (cursiva) de 15cm, cincelado bien profundo, escuela damaso arce. Su suela original.










domingo, 15 de marzo de 2015


Duelo en El Challao

Los muchachos de antaño consideraban válido defender su honor a punta de espada. A fines del XIX, el enfrentamiento entre Usandivaras y Aguirre desveló a la provincia.

Carlos Campana - las2campanas@yahoo.com.ar
En 1887, dos respetables caballeros mendocinos protagonizaron un hecho poco habitual para la apacible aldea mendocina. Después de haber sostenido una violenta discusión, ambos decidieron batirse a duelo.

Los litigantes se llamaban Julio Leónidas Aguirre (un joven profesor del Colegio Nacional) y José M. Usandivaras (un destacado político y militar). Toda la ciudad habló de este duelo antes y después del mismo.

Reto al destino

El incidente ocurrió en la sede del Club Social, un domingo por la tarde y se originó porque el profesor Aguirre interpretó mal algunas palabras dichas por Usandivaras. Ambos discutieron y Aguirre no tuvo mejor idea que desafiar a su contrincante a un duelo ante la mirada atónita de varios amigos en común.

Usandivaras recogió el guante y aceptó el reto. Algunos amigos quisieron calmar los ánimos de aquellos jóvenes pero los dos dejaron en claro que debían enfrentarse en algún lugar.

Al día siguiente, un halo de misterio envolvió aquel lance entre estos dos hombres. Ambos se enfrentarían, pero la mayoría de sus allegados ignoraban el sitio y la hora del enfrentamiento.

Los padrinos se reúnen

Los duelistas Usandivaras y Aguirre, se reunieron con sus padrinos.  Luego de una corta discusión, los reunidos concertaron las condiciones para el enfrentamiento que fueron las siguientes: a espada, afilada una cuarta de la punta hacia la empuñadura y el primero que lastimara al contrario, se le llamaba “a primera sangre”.

El duelo tendría lugar el miércoles a las cuatro y media de la tarde, en el sitio que los padrinos eligieran. Se seleccionó como médico de aquel encuentro al destacado doctor Zelaya.

El lugar elegido por los padrinos fue un alejado lugar denominado "El Challao".

A la hora señalada

Fieles al cumplimiento del compromiso, aquel miércoles por la tarde los duelistas, con sus respectivos padrinos y el médico, partieron en dos carruaje alquilados con ese fin, en dirección a los campos del Challao.

El paraje donde estaban situados los baños de aquel nombre fue el sitio designado para que tuviera lugar el enfrentamiento. Cuando llegaron los padrinos buscaron una de las varias casas que poseían las familias más acomodadas de la alta sociedad mendocina. En estas propiedades, durante el verano, se establecían para pasar las vacaciones, pero en aquel momento muchas de ellas se encontraban deshabitadas.

Los hombres en pugna eligieron para su duelo la del ex gobernador de la Provincia, don Carlos González.

Titanes con espadas

Allí, en la casa de González, en un vasto corredor que miraba al naciente se situaron los duelistas y sus compañías.

A la tercera palmada debía empezar el duelo. Los contrincantes estaban muy nervioso y sonó la primera, los dos adversarios se situaron frente a frente, apoyando el extremo inferior de las espadas en tierra. El ruido de la segunda palmada indicó el acto de ponerse en guardia.

Se oyó la tercera y, casi simultáneamente, Aguirre, nervioso, irritado, impaciente, atacó con una estocada que Usandivaras sacó. Al mismo tiempo, la espada de éste golpeó e hirió a su contrario en el frontal con una cuchillada que hubiera sido terrible de no haber pegado en el hueso que tocó levemente. Otra palmada sonó, cesando el duelo.

Julio L. Aguirre, quien resultó lastimado, no se cayó al suelo y fue atendido inmediatamente por el doctor Zelaya que le practicó los primeros auxilios allí mismo, ayudado de los padrinos de ambas partes.

Como era de costumbre en aquellos tiempos se labraba un acta que dejaba constancia del duelo y del ganador del mismo.

La herida de Aguirre no fue de gravedad. Poco después, la comitiva regresó hacia la ciudad. Había quedado muy claro que Usandivaras era el vencedor de aquel duelo.

En 1889, el profesor Julio L. Aguirre y José M. Usandivaras se encontrarían otra vez pero no para batirse a duelo, sino para hacerse verdadero amigos.

http://www.losandes.com.ar/article/duelo-en-el-challao

sábado, 14 de marzo de 2015

Estilete

Estilete, segunda mitad del siglo XIX. Empuñadura de plata labrada. Hoja de forma triangular de acero (sin marca). Dimensiones: Largo total 30 cm. Aprox. (Empuñadura 10 cm. y Hoja 20 cm.). Vaina de cuero con puntera y gancho de plata labrada. Guardo en guarda con nombre del orfebre (J. M. Cuenca — Plata 925).


http://armasblancasaa.blogspot.com.ar/2006/11/estilete.html

martes, 3 de febrero de 2015

Cuchilleria Artesanal y Herreria - Canal Encuentro

Curso de Cuchilleria Artesanal 

Desde una perspectiva histórica y actual, conocemos en detalle la evolución y el desarrollo de los procesos y los materiales más utilizados en la fabricación artesanal de cuchillos. El cuchillero y forjador Mariano Gugliotta nos abre las puertas de su taller para enseñarnos las distintas técnicas y secretos de este arte milenario. Un curso de cinco clases para hacer de la cuchillería artesanal una salida laboral.

http://www.encuentro.gov.ar/sitios/encuentro/Programas/ver?rec_id=123747

Curso de herrería

Sinopsis: ¿Cuáles son las distintas herramientas y técnicas propias de la herrería de diseño? ¿Qué materiales se utilizan? ¿De qué manera se convierte el metal en una escultura? La profesora y artista María Claudia Martínez, autora de obras de hierro en gran tamaño y que pueblan los espacios públicos de varias localidades del país, nos enseña a fabricar y a diseñar objetos decorativos o utilitarios. Un curso de cinco clases para destinar la herrería al uso personal o laboral.

http://www.encuentro.gov.ar/sitios/encuentro/Programas/ver?rec_id=122568


jueves, 15 de enero de 2015

Milonga para Jacinto Chiclana



Letra: Jorge L. Borges
Música: Astor Piazzolla



Me acuerdo. Fue en Balvanera,
En una noche lejana,
que alguien dejó caer el nombre
de un tal Jacinto Chiclana.

Algo se dijo también
de una esquina y de un cuchillo;
los años nos dejan ver
el entrevero y el brillo.

Quién sabe por qué razón
me anda buscando ese nombre;
me gustaría saber
cómo habrá sido aquel hombre.

Alto lo veo y cabal,
Con el alma comedida,
capaz de no alzar la voz
y de jugarse la vida.

Nadie con paso más firme
habrá pisado la tierra.
Nadie habrá habido como él
en el amor y en la guerra.

Sobre la huerta y el patio,
las torres de Balvanera
y aquella muerte casual
en una esquina cualquiera.

No veo los rasgos. Veo,
bajo el farol amarillo,
el choque de hombres o sombras
y esa víbora, el cuchillo.

Acaso en aquel momento
en que le entraba la herida,
pensó que a un varón le cuadra
no demorar la partida.

Sólo Dios puede saber
la laya fiel de aquel hombre;
señores, yo estoy cantando
lo que se cifra en el nombre.

Entre las cosas hay una
de la que no se arrepiente
nadie en la tierra. Esa cosa
es haber sido valiente.

Siempre el coraje es mejor,
la esperanza nunca es vana.
Vaya pues esta milonga
Para Jacinto Chiclana.
















Facones

El cuchillo, la daga o el facón, era una prenda preciosa para el paisano. No vamos a escribir sobre él a través de la historia, pero sí recordaremos algunas etapas de su historia en nuestra tierra.

por Roberto L. Elissalde



Tenía diez años cuando leí el Fausto de Estanislao del Campo, que narra la visión de aquel paisano en el viejo Teatro Colón ubicado en el solar donde hoy se levanta el Banco de la Nación. Más que la visión de Lucifer por el gaucho, me impresionó la multitud para entrar al recinto, y que, camino al Paraíso, el pobre paisano dijera: “el cuchillo de la cintura me lo habían refalao”.

Mario López Osornio, en su magnífica obra Esgrima criolla trae a referencia una carta de don Domingo Martínez de Irala, que llegó al Río de la Plata en 1536 con don Pedro de Mendoza y fue después gobernador de la Asunción. En 1556 le manifestaba al Rey que, a su arribo a Buenos Aires, era un pobre estudiante sin oficio alguno, e hizo anzuelos, peines, ya que la barba eran tan poblada que se peinaba y “después cuchillos amolados y encabados al modo de los que traen de Flandes, he hecho dagas, que han sido necesarias”.

Afirma Assunçao que, sin cuchillo, es tan difícil imaginar a un gaucho como sin su caballo. Le servía para cortar y. de tenedor para comer, mondadientes, elemento para matar un animal, instrumento para cuerear, útil para toda su artesanía (tientos, trenzas, repujado, etc.); herramienta para todas las tareas, cortar rama para leña, hacer palos, estacas o cortar alambradas, para lo que algunos tenían una muesca en el lomo. Para ahuecar el porongo o calabaza del mate, para picar el tabaco, armar el cigarro y también como arma defensiva.

Sarmiento en su Facundo afirma que “El cuchillo, además de un arma, es un instrumento que le sirve para todas las ocupaciones; no se puede vivir sin él; es como la trompa del elefante, su brazo, su mano, su dedo, su todo”.

Muchas veces el cuchillo atado a la punta de una caña tacuara sirvió como lanza para los paisanos, como a los que se batieron en las luchas por la independencia en Tucumán o en Salta con Belgrano, o resguardando la frontera del norte con Güemes. Los cuchillos más comunes eran llamados de “marca mayor” de dimensiones medianas entre 25 y 35 cm a 40 cm de hoja; con su marca bien visible en su cara izquierda.

Aparecen éstos a menudo en los expedientes que tratan de los duelos  en distintas circunstancias, y fueron numerosos los bandos que dictó el Cabildo de Buenos Aires prohibiendo que se los comercializara con los indios, ordenando que se les quiebren las puntas igual que a los puñales. En agosto de 1759 se condenó a cuatro años de destierro a Jacinto Rodríguez por portación de armas, y en 1763 por el mismo motivo el gobernador don Pedro de Cevallos ordenó el castigo a un indio.

Pero no todo fue prohibir; en 1788 el virrey marqués de Loreto comunicó la Real Orden por la que se permitían embarcar sin objeciones las hojas de espadas, espadines y cuchillos fabricadas en España.
Los viajeros a los que ya nos referimos en el artículo sobre el poncho, vuelven a ofrecernos distintos testimonios sobre el tema que tratamos en esta nota. Emeric Essex Vidal que anduvo por nuestra ciudad y Montevideo en 1818, hacía esta referencia: “Todos ellos (los gauchos) están armados con largos cuchillos que llevan en vainas en la faja o metidos en la bota, los cuales salen a relucir a la más mínima provocación”.

Para evitar los enfrentamientos con cuchillo, la Junta de Representantes de la Provincia de Buenos Aires dio a conocer una ley en noviembre de 1821, por la que prohibía cargar armas blancas en la ciudad, suburbios y pueblos de la campaña; quedaban exceptuados los carniceros, pescadores, verduleros y cualquier otra persona cuyo oficio lo hiciera necesario. A quien se lo encontrara con un cuchillo, además de perderlo, se lo destinaba a trabajos públicos por un mes, en caso de sacarlo para una pelea, por un año y de herir, aunque en forma leve, a dos años.

El mismo Juan Manuel de Rosas prohibió su uso los días domingos y festivos, ya que en los boliches, por los efectos de la mala bebida, en las cuadreras, o en cualquier lugar el paisano podía “disgraciarse” como se decía.

El francés Alcides D’Orbigny quedó impresionado del trabajo que nuestros paisanos hacían con los cueros, al descarnarlos, depilarlos, suavizarlos y trenzarlos, artesanía que realizaban con una única herramienta: su cuchillo.

Existían varios tipos de estas armas blancas:

Facón: Era una daga de más de 30 cm de hoja, con filo completo y contrafilo, poco cómodo para sacar y para el uso doméstico. La habilidad del paisano lo hacía manejar tomándolo del filo, era usado como arma o para faenas rurales; el cabo era de asta o guampa, de bronce, y los de lujo, de plata, con gavilán a veces recto y otra veces en forma de S. La vaina, de suela o cuero crudo y a veces con punteras, o pasadores de plata. Para su confección se utilizaban preferentemente las hojas de espadas toledanas.

Caronero: Era un facón de grandes dimensiones de hasta 80 cm de hoja, por su tamaño era imposible llevarlo a la cintura, por lo que el paisano lo llevaba en forma horizontal sobre las caronas del recado, de ahí su nombre. La hoja se hacía con un sable o bayoneta.

Verijero: Era un cuchillito de hoja pequeña que suplía al facón, para menesteres menores como castrar, picar tabaco, etc. Era un lujo y se llevaba adelante con el mango hacia el flanco derecho, pasando por la delantera del tirador junto a la rastra. Muchas veces su mango de plata era un lujo para el paisano. Actualmente se ven muchos con muy buenos trabajos de trenzado en su cabo.

Charles Darwin que recorrió estas tierras, habla de la obsequiosidad del paisano, pero jamás debía elogiarse el cuchillo porque, aunque lo hiciera un amigo, , la creencia afirmaba que se iba a cortar la amistad.

A veces una payada terminaba con un duelo criollo y el cuchillo era el arma usada, como lo señala Hernández en el Martín Fierro.

Los cuchillos de menor tamaño usados por el compadrito, el gaucho suburbano,  siguieron brillando en la ciudad.

Y en el final, como al comienzo, unos versos criollos.

De Jorge Luis Borges, en Milonga de Jacinto Chiclana: Algo se dijo también / de una esquina y de un cuchillo / los años nos dejan ver / el entrevero y el brillo / No veo los rasgos. Veo, / bajo el farol amarillo / el choque de hombres o sombras / y esa víbora el cuchillo.


http://viniciusargentina.com.ar/joyeria/facones-111



martes, 13 de enero de 2015

Llaverito artesanal

Esa cuchillita de llavero fue hecha con la hoja de una vieja navaja de calidad reprochable, ganchillos para llaveros, mas cadenita y piedrita de decoración que sirve también para asegurar su agarre.
EL estuche esta hecho con el plástico PET de una botella de bebida recubierto con cuerina cocido con hilo choricero.







martes, 6 de enero de 2015

Duelo Criollo Argentino con Facón



Partes de Películas Argentinas y otras Filmaciones donde se muestran Duelos y Peleas Con Facón y Cuchillo Argentino. Con Poncho y sin Poncho.

https://www.youtube.com/playlist?list=PL85B2695A6510834C

jueves, 1 de enero de 2015

Raul Sartor Filho

Daga fundida, calada y cincelada en plata 925 con motivos de rosas, vaina en cuero de carpincho y cabo en madera rubia de haya.